EL peso de la rutina

Dejar la cama, ese espacio cálido, acogedor, eterno. Para comenzar la jornada cuidando la higiene.
Cuidar la imagen, hacerse visualmente aceptable.

Y salir a ganarse el pan…o mucho más que el pan, la vida. Adentrándose en el frio.

Tratar de mantener el ánimo arriba.

Y enfrentarse cara a cara al trabajo.

A la feroz rutina.

Agarrarse de lo que se encuentre para manenerse en pie.

Para seguir vivo.

Para no convertirse en un muerto en vida.

Para todos lo que hoy tienen uno de aquellos días, aqui les va una historia para salir del hoyo. Es de algún sabio Sufi que decidió salir de ahí, te invito a aprender de esta historia.



La historia sigue así:
“Luego de leer el mensaje del anillo el rey decidió no hacer nada. Cuando los enemigos se le acercaban, una gran tropa de soldados de un país vecino llegó de sorpresa y venció a los invasores.
El Rey retornó a su palacio encabezando las tropas aliadas y en júbilo celebró la victoria cuando todo indicaba que su corona caería.
Durante las fiestas de festejo la comida abundaba, el licor pasaba de mano en mano y el amor del pueblo por su Rey crecía hasta no tener límites. El Rey extasiado mandó llamar al mastro sufi para agradecerle su regalo. Frente a los mensajeros el maestro sólo se limitó a decir: que el Rey vuelva a leer el anillo.
En medio del festejo y cuando el pueblo llevaba en andas al Rey, recibi´+o el mensaje del maestro. Inmediatamente volvió a leer el anillo que todavía decía: Esto también pasará.”
Amigazo, es una tremenda historia digna de contarla muchas veces. Pero como toda historia tiene contextos y momentos adecuados para contarse. De seguro creo que te produjo un alivio. Pero tu relato fotografico me preocupa un poco por el peso con el que narras tu inicio de día. ¡ Suena horrible ! Es la descripción perfecta de una lenta y eterna condena. Pero creo que, con mucho respeto y sabiendo que me puedo equivocar, me atrevo a decirte que esta vez el anillo no servirá para nada más que estirar la agonía. Creo que sí es bueno para calmar la tensión emocional, pero para salir de ahí siento que es necesaria la acción. (pausa, algo me pasó)
Mmm… ahora que te escribo esto siento que quizá eso es lo que mi alma me quiere decir a mí. Mmm… (me reviso un rato…)
Gracias por exponerte amigo. Sin darme cuenta al tratar de corregirte me encontré a mí. Tu relato me sirve para mi proceso y disculpa si invalidé el tuyo.
Te quiero harto, ojalá tu calvario pase pronto, facilmente y sin esfuerzo.
Jordi
me gustaria poder agregar algunos sucesos rutinarios: llegas a casa y mosny sale a rcibirte siempre con una sonrisa y muchos besos, luego la persona que te ama intenta tambien recibirte con un abrazo y un rico beso….luego reimos y jugamos, nos abrazamos y estamos contentos, visitamos a los ke keremos, comemos rico, y conversamos sobre lo que nos ha sucedido en el dia….
ño tambien pasan cosas hermosas en nuestra rutina procura no olvidarlas….
[...] de rutina Luego de aquel oscuro post llamado “El peso de la rutina”, procedo a enmendarlo y porteriormente reemplazarlo por esta nueva [...]
Flor de rutina « Pauloko Buscando C dijo esto en Diciembre 21, 2007 a 4:11 pm